Imagina que cada día es el último que brilla para ti, y aceptarás agradecido el día que no esperabas vivir ya.
No necesitas el valor para el instante en que eres golpeado, sino en la larga ascensión de regreso a la cordura, la fe y la seguridad.
Nunca una noche ha vencido al amanecer, y nunca un problema ha vencido a la esperanza.
No hay mas que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir.
Si deseas el éxito, no lo busques; limítate a hacer lo que amas y en lo que crees. El éxito vendrá por añadidura.
Muchas veces se conoce a los valientes más en las cosas pequeñas que en las cosas grandes.
No hay secretos para triunfar. En la práctica todas las teorías se derrumban. Todo se reduce a la suerte de una larga paciencia.
No merece la pena preocuparse por lo que piensan los demás de ti, porque están demasiado ocupados preguntándose que piensas tu de ellos.
